Confección: Cada manta es elaborada artesanalmente, con especial atención a la calidad de los materiales, la técnica empleada y la terminación final.
Selección de la fibra: Se selecciona cuidadosamente la fibra de llama, priorizando aquella que se destaca por su fineza y suavidad al tacto.
Lavado y desgrasado: La fibra de llama se lava cuidadosamente para eliminar impurezas y residuos. Además, se realiza un proceso de desgrasado que contribuye a lograr una textura más suave y agradable.
Cardado: La fibra se carda para alinear las hebras y eliminar enredos. Este proceso ayuda a mejorar su textura y facilita el hilado.
Hilado: La fibra cardada se hila para transformarla en hilo. Durante esta etapa, se trabaja para obtener un hilo más fino, uniforme y suave.
Tejido: El hilo de fibra de llama se teje artesanalmente para crear la pieza final, utilizando técnicas que priorizan la suavidad, la comodidad y la calidad del tejido.
Durabilidad y resistencia: Elaboradas con fibra de llama de alta calidad, nuestras mantas están pensadas para conservar su belleza, su textura y su carácter con el paso del tiempo.
Versatilidad de uso: Esta manta es una pieza versátil, ideal tanto para sumar calidez al hogar como para acompañar una forma de vestir serena y elegante. Puede usarse sobre la cama, en un sillón o como complemento personal, aportando abrigo, textura y distinción.